<?xml version="1.0" encoding="iso-8859-1"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xml:lang="es">
	<title>Bergonzini.com</title>
	<subtitle>WebLog -</subtitle>
        <link rel="alternate" type="text/html" href="http://alex.bergonzini.com/index.php"/>
        <link rel="self" type="application/atom+xml" href="http://alex.bergonzini.com/atom.xml"/>
	<updated>2010-08-18T06:34:48-07:00</updated>
	<author>
	<name>Alex</name>
	<uri>http://alex.bergonzini.com/index.php</uri>
	<email>spam@bergonzini.com</email>
	</author>
	<id>tag:bergonzinicom,2010:bergonzinicom</id>
	<generator uri="http://www.pivotlog.net" version="Pivot - 1.40.7: 'Dreadwind'">Pivot</generator>
	<rights>Copyright (c) 2010, Authors of Bergonzini.com</rights>
	
	
	
	<entry>
		<title>El final de los dias</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=293" />
		<updated>2010-06-25T01:03:00-07:00</updated>
		<published>2010-06-25T09:03:00-07:00</published>
		<id>tag:bergonzinicom,2010:bergonzinicom.293</id>
		<link rel="related" type="text/html" href=""  />
		<summary type="text">Conocer el día de tu final, puede ser una completo acto de liberación. Uno sabe del cierto que su vida es finita, que llegará un día de desconcierto, dónde pasaremos del todo a la nada o al conocimiento de lo desconocido, sin recuerdos, sin futuro, sin historias que contar, salvo la propia ignorancia de haber existido. La muerte me acecha y lo hace de la peor manera, en la propia mente.

Ahora que el ciclo se acerca le doy vueltas a la idea. Tantas cosas recorren la mente y sólo en esta tontería me concentro. ¿Qué pasaría si conociera el día de mi muerte? Destinado a repetirla en mi conciencia día tras día, preguntándome si puedo cambiar la escena, si podría sobrevivir a tal brutal destino, ¿existiría la forma de cambiar el futuro si este fuese inamovible?

Por otro lado, están todas las libertades que encierra el conocimiento, ser libre para hacer lo que se quiera y cuando se quiera, sin pensar en riesgos, con los ojos abiertos todos seríamos temerarios valientes, dónde nuestras vidas se cruzarían para darnos caza los unos con los otros. Que brutalidad, pensar en el final, con el resto de la vida por delante, ahí esperándote.

¿Qué pasaría si conociéramos la forma que vamos a morir día tras día y que esta fuese cambiando a medida que nos vamos cruzando? Hoy moriría de vejez. Mañana, un coche me atropellaría, al siguiente, demasiado estrés provocaría un ataque al corazón, un cáncer se extendería por mi cuerpo en otro amanecer, una tortura diaria, un proceso de aprendizaje constante y tan duro, tan liberador al mismo tiempo.

Los hilos del tiempo se cruzan en mi mente, un imposible absurdo, pero con el único objetivo de pensar en muerte, me entristece, me oscurece el día y siento la futilidad de la vida, como recurso suicida, pienso en lo que siento, pienso en lo que quiero, soy carnaza de locuras, soy víctima de mi propia agonía, recordando el pasado, adivinando un falso futuro. Se lo que soy y lo que quiero y aún así me pregunto cuando llegará el día en que deje de ser consciente.

Si conociera el final de los días… ¿Qué cambiaría?</summary>
        <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=293"><![CDATA[
                Conocer el día de tu final, puede ser una completo acto de liberación. Uno sabe del cierto que su vida es finita, que llegará un día de desconcierto, dónde pasaremos del todo a la nada o al conocimiento de lo desconocido, sin recuerdos, sin futuro, sin historias que contar, salvo la propia ignorancia de haber existido. La muerte me acecha y lo hace de la peor manera, en la propia mente.<p>

Ahora que el ciclo se acerca le doy vueltas a la idea. Tantas cosas recorren la mente y sólo en esta tontería me concentro. ¿Qué pasaría si conociera el día de mi muerte? Destinado a repetirla en mi conciencia día tras día, preguntándome si puedo cambiar la escena, si podría sobrevivir a tal brutal destino, ¿existiría la forma de cambiar el futuro si este fuese inamovible?<p>

Por otro lado, están todas las libertades que encierra el conocimiento, ser libre para hacer lo que se quiera y cuando se quiera, sin pensar en riesgos, con los ojos abiertos todos seríamos temerarios valientes, dónde nuestras vidas se cruzarían para darnos caza los unos con los otros. Que brutalidad, pensar en el final, con el resto de la vida por delante, ahí esperándote.<p>

¿Qué pasaría si conociéramos la forma que vamos a morir día tras día y que esta fuese cambiando a medida que nos vamos cruzando? Hoy moriría de vejez. Mañana, un coche me atropellaría, al siguiente, demasiado estrés provocaría un ataque al corazón, un cáncer se extendería por mi cuerpo en otro amanecer, una tortura diaria, un proceso de aprendizaje constante y tan duro, tan liberador al mismo tiempo.<p>

Los hilos del tiempo se cruzan en mi mente, un imposible absurdo, pero con el único objetivo de pensar en muerte, me entristece, me oscurece el día y siento la futilidad de la vida, como recurso suicida, pienso en lo que siento, pienso en lo que quiero, soy carnaza de locuras, soy víctima de mi propia agonía, recordando el pasado, adivinando un falso futuro. Se lo que soy y lo que quiero y aún así me pregunto cuando llegará el día en que deje de ser consciente.<p>

Si conociera el final de los días… ¿Qué cambiaría?
		]]></content>
		<author>
			<name>admin</name>
		</author>
	</entry>
	
	
	
	<entry>
		<title>Asfixia</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=292" />
		<updated>2010-03-19T02:14:00-07:00</updated>
		<published>2010-03-19T10:14:00-07:00</published>
		<id>tag:bergonzinicom,2010:bergonzinicom.292</id>
		<link rel="related" type="text/html" href=""  />
		<summary type="text">Te asfixia, te envuelve, te aprieta, te hace suyo, te roba todas las esperanzas, te cierra el futuro y aun así sigues luchando por seguir teniendo todas esas cosas que poco a poco vas perdiendo. Eres plenamente consciente de ello, ves como se escapan y no puedes hacer nada para retenerlas, te conviertes en esclavo de sus caprichos y para aceptar sus deseos como voluntades propias. Vas cediendo y tu mente y alma se van debilitando hasta convertirse en un minúsculo recuerdo perdido, enterrado en el más profundo de los infiernos.

Gritas, lloras, te sacudes allí dentro. Pataleas, corres y destrozado por el esfuerzo reniegas de lo que ya nunca más será. Lágrimas de ira y miedo, mezcladas en impotencia, lágrimas sinceras y silenciosas, escondidas bajo máscaras de realidad. El futuro es amargo y cada vez más alejado, entre el dilema de seguir viviendo, seguir luchando o realizar uno de los actos más estúpidos.

El pozo ha vuelto y no me apetece salir de él.</summary>
        <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=292"><![CDATA[
                <p>Te asfixia, te envuelve, te aprieta, te hace suyo, te roba todas las esperanzas, te cierra el futuro y aun así sigues luchando por seguir teniendo todas esas cosas que poco a poco vas perdiendo. Eres plenamente consciente de ello, ves como se escapan y no puedes hacer nada para retenerlas, te conviertes en esclavo de sus caprichos y para aceptar sus deseos como voluntades propias. Vas cediendo y tu mente y alma se van debilitando hasta convertirse en un minúsculo recuerdo perdido, enterrado en el más profundo de los infiernos.

<p>Gritas, lloras, te sacudes allí dentro. Pataleas, corres y destrozado por el esfuerzo reniegas de lo que ya nunca más será. Lágrimas de ira y miedo, mezcladas en impotencia, lágrimas sinceras y silenciosas, escondidas bajo máscaras de realidad. El futuro es amargo y cada vez más alejado, entre el dilema de seguir viviendo, seguir luchando o realizar uno de los actos más estúpidos.

<p>El pozo ha vuelto y no me apetece salir de él.
		]]></content>
		<author>
			<name>admin</name>
		</author>
	</entry>
	
	
	
	<entry>
		<title>El pensamiento es maldito</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=291" />
		<updated>2010-03-11T09:41:00-07:00</updated>
		<published>2010-03-11T17:41:00-07:00</published>
		<id>tag:bergonzinicom,2010:bergonzinicom.291</id>
		<link rel="related" type="text/html" href=""  />
		<summary type="text">El pensamiento es maldito
las palabras prohibidas
nunca hablaras 
de la mujer que has visto.

De ella esperas poco,
pero tú lo darías todo.
Sus caricias deseas.
Sus manos tocar anhelas.
Su cuerpo abrazar querrías
si no fuese por su sonrisa.

Una sonrisa sencilla,
suave, dulce, amiga.
Matarías por ser sonreído
cuando su nombre te susurra al oído.

Suaves palabras se mecen en sus labios,
carnosos y tiernos
rojos de fuego
deseosos de besos.

A quien la a visto,
a quien la conoce y admira
recordad por un momento 
que mi corazón ha perdido.</summary>
        <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=291"><![CDATA[
                <p>
El pensamiento es maldito<br  />
las palabras prohibidas<br  />
nunca hablaras <br  />
de la mujer que has visto.<br  />
<p>
De ella esperas poco,<br  />
pero tú lo darías todo.<br  />
Sus caricias deseas.<br  />
Sus manos tocar anhelas.<br  />
Su cuerpo abrazar querrías<br  />
si no fuese por su sonrisa.<br  />
<p>
Una sonrisa sencilla,<br  />
suave, dulce, amiga.<br  />
Matarías por ser sonreído<br  />
cuando su nombre te susurra al oído.<br  />
<p>
Suaves palabras se mecen en sus labios,<br  />
carnosos y tiernos<br  />
rojos de fuego<br  />
deseosos de besos.<br  />
<p>
A quien la a visto,<br  />
a quien la conoce y admira<br  />
recordad por un momento <br  />
que mi corazón ha perdido.
		]]></content>
		<author>
			<name>admin</name>
		</author>
	</entry>
	
	
	
	<entry>
		<title>No estás</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=290" />
		<updated>2010-03-09T05:01:00-07:00</updated>
		<published>2010-03-10T11:11:00-07:00</published>
		<id>tag:bergonzinicom,2010:bergonzinicom.290</id>
		<link rel="related" type="text/html" href=""  />
		<summary type="text">Ahí está, lo tengo todavía presente, no ha perdido ni una briza después de tantas horas, lo retengo tal como tú lo dejaste y lo hago mío con la sencillez de querer revivirlo. Me diste una inmensa responsabilidad cuando me lo ofreciste y ciego de deseo lo acepté sin pensarlo que ahora que ya no estás lo cuido con recelo. Lo voy a defender con la propia vida, esa es mi misión en este momento, ser vigía de uno de los mayores regalos que me has dado, ser custodia de lo que anhelo la próxima vez que te vea.

Se ha fundido en mi interior, haciendo coalición con mi mente, conquistando el corazón y haciendo que la fuerza de voluntad de mi propia alma te eche de menos. No estás. Tus ojos no me devuelven esa vida que brilla en mis pupilas. No estás. No tengo tus palabras bailando en mis oídos, escuchando tus sueños, tus miedos, muchas alegrías y algún que otro reproche. No estás. Mi piel echa de menos el calor de tu cuerpo que me ofrece la vida, las emociones y la necesidad que querer siempre más. No estás. Sólo tengo lo que me has dado. Lo miro  y me emociono con el recuerdo. Ahora es mío, pero con ganas de devolvértelo pronto.

Ahí, en mis labios, quemando está el dulce beso que me has dado.</summary>
        <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=290"><![CDATA[
                <p>
Ahí está, lo tengo todavía presente, no ha perdido ni una briza después de tantas horas, lo retengo tal como tú lo dejaste y lo hago mío con la sencillez de querer revivirlo. Me diste una inmensa responsabilidad cuando me lo ofreciste y ciego de deseo lo acepté sin pensarlo que ahora que ya no estás lo cuido con recelo. Lo voy a defender con la propia vida, esa es mi misión en este momento, ser vigía de uno de los mayores regalos que me has dado, ser custodia de lo que anhelo la próxima vez que te vea.<p>

Se ha fundido en mi interior, haciendo coalición con mi mente, conquistando el corazón y haciendo que la fuerza de voluntad de mi propia alma te eche de menos. No estás. Tus ojos no me devuelven esa vida que brilla en mis pupilas. No estás. No tengo tus palabras bailando en mis oídos, escuchando tus sueños, tus miedos, muchas alegrías y algún que otro reproche. No estás. Mi piel echa de menos el calor de tu cuerpo que me ofrece la vida, las emociones y la necesidad que querer siempre más. No estás. Sólo tengo lo que me has dado. Lo miro  y me emociono con el recuerdo. Ahora es mío, pero con ganas de devolvértelo pronto.<p>

Ahí, en mis labios, quemando está el dulce beso que me has dado.
		]]></content>
		<author>
			<name>admin</name>
		</author>
	</entry>
	
	
	
	<entry>
		<title>Marioneta</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=289" />
		<updated>2010-03-08T09:36:00-07:00</updated>
		<published>2010-03-09T11:11:00-07:00</published>
		<id>tag:bergonzinicom,2010:bergonzinicom.289</id>
		<link rel="related" type="text/html" href=""  />
		<summary type="text">En esta noche sin estrellas sólo hay un pensamiento que ilumina la oscuridad. Aquí sentado en el vacío de todo lo que me rodea busco en mi interior un trozo de esa vida que ha pasado. Veo como han ido bailando las figuras en el tiempo y como espectador estupefacto me doy cuenta ahora de los detalles que me había perdido. La claridad se abre paso en la negror y siento los pensamientos como van enroscándose en mi cabeza, aprisionando lo que antes pensaba como algo sencillo, se ha vuelto complejo y demasiado imposible como para ser cierto.

Jugueteo un poco con los pensamientos, siento que ya no son míos y que han sido impuestos, soy el esclavo de lo que fue el pasado y pronto será mi futuro, en acciones que nunca hubiese imaginado y ahora se hacen reveladoras. Pienso y planeo nuevos bailes, cambio la música del concierto y creo experimentar una falsa sensación de poder cuando ellos me dirigen a mí.

Icono de un cuento que no esperaba, así en plena oscuridad son marioneta en el momento que habían planeado. Me rebelo y grito por dentro, en la futilidad de no saber qué hacer, de buscar la huída más rápida a todo esto, pero el sabor de la venganza aflora pronto de las entrañas, llego a degustarlo como algo que se espera de mi y aun sin saber si todo estaba ya escrito soy puro nervio vengativo, el dolor que ahora yo vivo, lo experimentaran ellos sin saber que el artificie de su tormento ha sido su propia víctima que agonizante, aun prepara su sorpresa.

Me deleito en el pensamiento.</summary>
        <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=289"><![CDATA[
                <p>
En esta noche sin estrellas sólo hay un pensamiento que ilumina la oscuridad. Aquí sentado en el vacío de todo lo que me rodea busco en mi interior un trozo de esa vida que ha pasado. Veo como han ido bailando las figuras en el tiempo y como espectador estupefacto me doy cuenta ahora de los detalles que me había perdido. La claridad se abre paso en la negror y siento los pensamientos como van enroscándose en mi cabeza, aprisionando lo que antes pensaba como algo sencillo, se ha vuelto complejo y demasiado imposible como para ser cierto.<p>

Jugueteo un poco con los pensamientos, siento que ya no son míos y que han sido impuestos, soy el esclavo de lo que fue el pasado y pronto será mi futuro, en acciones que nunca hubiese imaginado y ahora se hacen reveladoras. Pienso y planeo nuevos bailes, cambio la música del concierto y creo experimentar una falsa sensación de poder cuando ellos me dirigen a mí.<p>

Icono de un cuento que no esperaba, así en plena oscuridad son marioneta en el momento que habían planeado. Me rebelo y grito por dentro, en la futilidad de no saber qué hacer, de buscar la huída más rápida a todo esto, pero el sabor de la venganza aflora pronto de las entrañas, llego a degustarlo como algo que se espera de mi y aun sin saber si todo estaba ya escrito soy puro nervio vengativo, el dolor que ahora yo vivo, lo experimentaran ellos sin saber que el artificie de su tormento ha sido su propia víctima que agonizante, aun prepara su sorpresa.<p>

Me deleito en el pensamiento.
		]]></content>
		<author>
			<name>admin</name>
		</author>
	</entry>
	
	
	
	<entry>
		<title>Dulce Sangre</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=288" />
		<updated>2010-03-01T04:06:00-07:00</updated>
		<published>2010-03-01T12:06:00-07:00</published>
		<id>tag:bergonzinicom,2010:bergonzinicom.288</id>
		<link rel="related" type="text/html" href=""  />
		<summary type="text">La pelea ha comenzando. Ha sido inevitable. Una discusión absurda, unas hormonas desbocadas y un olor a alcohol han hecho el resto. Allí donde la testosterona manda el cuerpo simplemente calla. Imbécil y cobarde, he actuado como se pretendía, he mostrado un orgullo que no es mío y después de escapar corriendo soy rata atrapada a punto de sufrir la peor de las palizas, merecida tal vez, pero sin lugar a dudas provocada y esperada.

En un momento todo termina, soy rata convulsionando en el suelo, con lágrimas rasgando mi cara, ensangrentada, magullado y tal vez con algo roto. Los veo alejarse, con risas, valientes bastardos reniego mientras escupo sangre. Me duele el estómago de las patadas, humillado, destruido por completo, es lo que buscaba.

Sonrío y recojo lo único que ahora queda de mí, en este saco de huesos. Soy dolor, puro dolor. Desde los huevos hasta el cerebro, punzante, me hace tambalear y caído de rodillas apenas puedo respirar. Me limpio con las mangas, lo intento de nuevo. Dolor. Puro dolor, ciega el resto de mis sentidos. Lo saboreo. Imbécil, me llamó y grito en la poca fuerza que me queda.

De nuevo en suelo, en un charco de mi propia sangre y agua putrefacta, cierro los ojos y respiro con pocas fuerzas.</summary>
        <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=288"><![CDATA[
                <p>
La pelea ha comenzando. Ha sido inevitable. Una discusión absurda, unas hormonas desbocadas y un olor a alcohol han hecho el resto. Allí donde la testosterona manda el cuerpo simplemente calla. Imbécil y cobarde, he actuado como se pretendía, he mostrado un orgullo que no es mío y después de escapar corriendo soy rata atrapada a punto de sufrir la peor de las palizas, merecida tal vez, pero sin lugar a dudas provocada y esperada.<p>

En un momento todo termina, soy rata convulsionando en el suelo, con lágrimas rasgando mi cara, ensangrentada, magullado y tal vez con algo roto. Los veo alejarse, con risas, valientes bastardos reniego mientras escupo sangre. Me duele el estómago de las patadas, humillado, destruido por completo, es lo que buscaba.<p>

Sonrío y recojo lo único que ahora queda de mí, en este saco de huesos. Soy dolor, puro dolor. Desde los huevos hasta el cerebro, punzante, me hace tambalear y caído de rodillas apenas puedo respirar. Me limpio con las mangas, lo intento de nuevo. Dolor. Puro dolor, ciega el resto de mis sentidos. Lo saboreo. Imbécil, me llamó y grito en la poca fuerza que me queda.<p>

De nuevo en suelo, en un charco de mi propia sangre y agua putrefacta, cierro los ojos y respiro con pocas fuerzas.
		]]></content>
		<author>
			<name>admin</name>
		</author>
	</entry>
	
	
	
	<entry>
		<title>Esperando</title>
		<link rel="alternate" type="text/html" href="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=287" />
		<updated>2010-02-25T07:33:00-07:00</updated>
		<published>2010-02-26T11:01:00-07:00</published>
		<id>tag:bergonzinicom,2010:bergonzinicom.287</id>
		<link rel="related" type="text/html" href=""  />
		<summary type="text">La espera se hace eterna, aquí sentado, a solas con este vaso de agua, pendiente del tiempo, pendiente de cada persona que asoma la puerta, soy culpable de las ansias y consumido por los nervios,  culpo al frio que siento en este local que hemos reclamado como nuestro.

Me hundo en la silla e intento encontrar un reflejo que me haga fuerte, que aleje de mi mente cualquier tipo de pensamiento, distraído en los quehaceres de los que van pasando, regreso de nuevo a la inquietante espera, entre el deseo y el tiempo que se va consumiendo. 

Un sorbo al vaso me devuelve a la realidad, esta fría y produce un escalofrío, engaño a los nervios mientras repaso mentalmente una sencilla letanía para devolverme el control. Te vas a reír si algún día lees esto, pero así estoy, como tantas otras veces pasando por esa fragilidad que resulta tan adictiva. Atiendo a mis raíces, atiendo a mis pensamientos y me concentro jugueteando con el vaso.

Entra una o dos personas, ninguna de ellas es la que espero, ninguna de ellas puede calmar el momento y por contra, mueven mi cuerpo en muchos más pensamientos, en otras emociones que cortan lo que racionalmente reclamo como propio. Estúpido de mí que debería callar todas estas palabras, dejando espacio.

Sin quererlo, concentrado en todas estas tonterías, me doy cuenta que te has sentando a mi lado y ahora dónde reinaban los nervios, donde las ansias lo ocupaban todo, se encuentra una inmensa laguna de paz, de tranquilidad y todo lo que antes removía mi mente se ha convertido en un “hola” y un beso en los labios.</summary>
        <content type="html" xml:lang="es" xml:base="http://alex.bergonzini.com/pivot/entry.php?id=287"><![CDATA[
                <p>
La espera se hace eterna, aquí sentado, a solas con este vaso de agua, pendiente del tiempo, pendiente de cada persona que asoma la puerta, soy culpable de las ansias y consumido por los nervios,  culpo al frio que siento en este local que hemos reclamado como nuestro.<p>

Me hundo en la silla e intento encontrar un reflejo que me haga fuerte, que aleje de mi mente cualquier tipo de pensamiento, distraído en los quehaceres de los que van pasando, regreso de nuevo a la inquietante espera, entre el deseo y el tiempo que se va consumiendo. <p>

Un sorbo al vaso me devuelve a la realidad, esta fría y produce un escalofrío, engaño a los nervios mientras repaso mentalmente una sencilla letanía para devolverme el control. Te vas a reír si algún día lees esto, pero así estoy, como tantas otras veces pasando por esa fragilidad que resulta tan adictiva. Atiendo a mis raíces, atiendo a mis pensamientos y me concentro jugueteando con el vaso.<p>

Entra una o dos personas, ninguna de ellas es la que espero, ninguna de ellas puede calmar el momento y por contra, mueven mi cuerpo en muchos más pensamientos, en otras emociones que cortan lo que racionalmente reclamo como propio. Estúpido de mí que debería callar todas estas palabras, dejando espacio.<p>

Sin quererlo, concentrado en todas estas tonterías, me doy cuenta que te has sentando a mi lado y ahora dónde reinaban los nervios, donde las ansias lo ocupaban todo, se encuentra una inmensa laguna de paz, de tranquilidad y todo lo que antes removía mi mente se ha convertido en un “hola” y un beso en los labios.
		]]></content>
		<author>
			<name>admin</name>
		</author>
	</entry>
	
	
	
</feed>
